"Sentía algo que me atemorizaba de repente, que esperaba que lo identificara, una intensa rabia ardiente, irrefrenable. No está dispuesta a detenerse, crece y se fortalece, penetra en todos los secretos de mi cuerpo.
Ya conoces la verdad definitiva. No puedes esconderte de ti misma. La principal traba radica en la capacidad de nuestra sociedad para crear falsas apariencias.
Me siento muy sola. Pienso en el peso en comer y en la grasa. Me pregunto cuando me recuperaré y me digo que nunca.
Te despertabas de tu adormecida existencia cuando el sol se retiraba y te sentías culpable e inútil, como si tuvieras que haber cumplido tus sueños pero te habías quedado dormida.
Dudamos de nuestra cordura. Pensamos que nos hemos vuelto locos y caemos en el foso de la vida perdida.
¿Qué quiero? Es la pregunta más difícil porque tengo dos respuestas enfrentadas. Una me matará y a veces me parece la más acertada.
Me asusta todo lo que está sucediendo. No puedo controlar mis pensamientos. Sé muy bien lo que tengo que hacer pero es muy difícil. Sufro cambios de humor. Puedo estar deprimida y un segundo después puede suceder algo que me devuelve la sonrisa.
Sinceramente, creo que nuestra familia ya no es compatible. Otra pelea por algo sin importancia. Una cosa lleva a la otra y todos empiezan a gritar. Creía que me estaba volviendo loca, pero no era yo.
Volvemos al principio del principio. Un año nuevo. Sabe a nuevo. Da la sensación de ser nuevo. Camisetas, sandías y refrescos. Renovador.
Mi desgracia continúa. No hay manera de librarme de ella ¿verdad? De todas formas, ¿quién me escucha? Nadie. Mi vida ya no vale nada. Despedirme de un lugar tan hostil no debe ser tan duro como creer en él cada día y la verdad es que mi alma ya se ha marchado de aquí.
Acabaré por caer. Permaneceré en coma unos momentos hasta que mi pálida luna se ponga. Todas las estrellas se caen rápidamente del cielo. Como yo. Duermen entre la pila de hojas caídas, bajo las aguas templadas.
Ya basta de dar vueltas, de girar y dar la espalda o mirar de lado. Ya no tengo los pies encauzados en la arena. Los hemos liberado y ahora se pueden mover. Nunca habrá un momento en el que no seas tú misma. Hay quien tratara de ocultar su existencia aparentando ser quien no es. Pero ¿Para quién actúa? Ya conoces la verdad definitiva. No puedes esconderte de ti misma. La principal traba radica en la capacidad de nuestra sociedad para crear falsas apariencias."
jueves, 5 de febrero de 2015
Diario de Anna Westin
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