Sueños rotos

sábado, 14 de marzo de 2015

Y bueno...

Luego vienen los días como estos en los que todo te viene grande. Días en los que no sabes qué hacer con tu vida. 
Días en los que es mejor no decidir nada, porque decidas lo que decidas va a ser una mala idea.
Y, claro, no puedes decir qué te pasa ni cómo estás. Necesitas ser la chica feliz que siempre ven todos, pero que nadie sabe que no lo es.

A veces pienso que yo no debería tener nada, ni pasar por estas cosas, pero otras, sencillamente, creo que me lo merezco.
Aun que una psicóloga me diga que tengo que empezar a pensar en positivo y dejar mis pensamientos a un lado, me cuesta hacerlo. Mi cabeza no para en todo el día de decir cosas, no para de machacarme.
Constantemente me siento una inútil, pese a los logros que consigo.
Continuamente siento que todo se me escapa de las manos, y no puedo remedirlo.

Saber que, por mas que te esfuerzas no adelgazas, por más que lo intentas no pierdes toda esa grasa que te sobra, te destroza el autoestima.
Si ya tienes el autoestima baja, eso te la termina de hundir.

Hoy es uno de esos días en los que todo me sienta mal, todo me sabe mal y todo me pone mal.
Un día como hoy, de los que no sirve para nada estar despierta.

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